La Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, recorre el noroeste de Mallorca con montañas que caen al mar, pueblos de piedra y miradores de vértigo. Es la otra cara de la isla, la de la montaña y la aventura.
Un paisaje único
La sierra culmina en el Puig Major y guarda un paisaje cultural moldeado durante siglos: bancales, olivos centenarios y la técnica de la piedra en seco, que da nombre a su gran ruta de senderismo.
Senderismo: la Ruta de Pedra en Sec (GR221)
El GR221 atraviesa la Tramuntana de punta a punta conectando pueblos, fincas y refugios. No hace falta hacerlo entero: hay tramos asequibles, como el de Valldemossa a Deià o los paseos por el valle de Sóller, ideales para todos los niveles. Para los más experimentados, el descenso del Torrent de Pareis es una aventura inolvidable (solo en condiciones seguras y con experiencia).
Sa Calobra: la carretera más espectacular
La carretera de Sa Calobra es una obra de ingeniería legendaria: kilómetros de curvas imposibles que descienden hasta el mar, incluido el famoso lazo de «sa corbata«, donde la vía gira 360 grados sobre sí misma. Al final espera una cala encajada entre acantilados y la desembocadura del Torrent de Pareis.
Consejos prácticos
- Madruga: la carretera de Sa Calobra se colapsa y aparcar es difícil.
- Valora llegar en barco desde Port de Sóller para evitar las curvas.
- Lleva agua, calzado adecuado y protección solar.
- Consulta el tiempo antes de cualquier ruta de montaña.
Naturaleza en estado puro
La Tramuntana es el mejor antídoto contra el tópico de «Mallorca solo es playa». Sus paisajes, su silencio y sus vistas dejan huella. Reserva al menos un día para descubrirla: te sorprenderá.

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